«Hoy estás especialmente guapa»… Seguro que más de una vez te lo han dicho y tú, como si lo viera, pones cara de circunstancias. ¿A que si?… que te vean especialmente guapa puede ser por varias razones y una de ellas es acertar con el color. ¡¿Qué dices qué?!, pues como lo oyes.

Hablemos de colores. Llevar los colores que van contigo, con tu gama de color, es decir, los colores que están en armonía con tu tono de piel, ojos y cabello, mejora la silueta de tu rostro y aporta luminosidad a tu piel.

Además de la ventaja de estar con el guapo subido, saber cuál es tu paleta de color tiene muchas ventajas prácticas.

Cuando toda tu ropa y complementos tienen la misma base de pigmentación, pocas prendas se convierten en conjuntos súper versátiles, y… ¡sorpresa! todo combina con todo, bueno con casi todo.

Ya no tendrás motivos para decir, al abrir tu armario y ver que está repleto de ropa, no tengo nada que ponerme.

Crear tu paleta de color, te permite tener un armario más flexible e interesante. Y, casi a todas nos ha pasado; aprendemos y apreciamos seleccionar, compramos menos prendas y de más calidad.

Una vez tienes tu paleta, ¿qué pasa con el estilo?

Con la elección del color nos aseguramos que siente bien a tu rostro, potenciamos tu figura y esto ha de responder a tu estilo personal. Solo se intenta que no gastes dinero en prendas que no estés totalmente segura que te favorecen.

¿Por dónde empezar?

Cuando trabajamos juntas el test del color, hacemos un ejercicio de observación.

Cuando empecé con esto, tengo que reconocer que me costó. Ahora sería incapaz de verlo de otra forma, tuve la suerte de trabajar con una profesional increíble que me ayudó a saber observar, a reconocer en el espejo lo que de verdad favorece (hacerlo bien tiene su propia metodología, como casi todo).

Si quieres dar un primer pasito, empieza por lo fácil. Revisa, actualiza y cambia tu «fondo de armario» de maquillaje. En la medida que vayas viendo los resultados de tus cambios te irás animando. Reemplazaremos partes de arriba, pañuelos, complementos, óptica…

Una recomendación: empieza por lo que afecte al rostro y, poco a poco, adapta todo tu armario hasta que llegues a los zapatos.

En tu gama de color quédate con colores neutros, ideales para piezas atemporales. Colores básicos (estos son tus mejores tonos, con los que estas guapa forever) estos los utilizaremos en piezas clave y sobretodo en óptica, si es el caso, para el color de algún pendiente, en todas las prendas de arriba, todo lo que esté más en contacto con tu rostro.

Y el resto de colores, para prendas de uso poco frecuente.

Por último, y me parece una herramienta muy potente para potenciar la imagen a nivel profesional, es saber qué transmite el color y probar a ver qué pasa.

La psicología del color ha demostrado que reaccionamos inconscientemente ante este estímulo por diversas asociaciones que relacionan el color con la naturaleza o con valores culturales, bueno… todo es probar.

¿Qué… te atreves a ver el mundo en colores?

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