Como un sentimiento agridulce constante, esta fue la dinámica de la primera semana post confinamiento.

Dulce, por poder dar un pasito más, por reabrir puertas, por ver y comprobar que estamos bien. Por volver a ver a mis compañeras, a las que quiero agradecer lo fácil que lo han puesto, porque fácil no lo ha sido.

Nuestro modelo de negocio en esta situación tiene limitaciones, y nos guste o no son vitales en este momento. Nuestro compromiso es claro, siempre lo ha sido, pero hoy más que nunca nuestra filosofía tiene más fuerza: el cuidado propio. Cuidar de nuestro equipo y el de nuestro cliente es nuestra prioridad.

Las medidas de seguridad son muy importantes en este momento,  pero conllevan una serie de limitaciones a la hora de realizar el servicio. Somos conscientes que toda la equipación que llevamos no nos permite movernos y hacer nuestro trabajo con la agilidad a la que os tenemos acostumbradas. No podemos tener la sala de espera llena y tenemos muy limitado el aforo, ni atender todos los servicios que nos demandan… En fin, como resultado: nuestra forma habitual de trabajar puesta patas arriba.

Pero sabes, nos podemos reinventar. Estas limitaciones las tenemos que transformar, porque la situación lo requiere, por compromiso con nuestra sociedad. Simplemente nos hemos planteado ajustes, sin que repercuta en nuestros criterios de funcionamiento, y me  gustaría explicarlos.

Calidad en el servicio: valoramos desde la fabricación de los productos hasta la creación de nuestros protocolos de trabajo, basados en un resultado efectivo y una buena experiencia con nosotros. Ahora el valor más importante es que estés y te sientas segura y estamos trabajando duro para lograrlo, implementando medidas de desinfección y nuevos protocolos.

Agilidad: la mayoría de nuestros  servicios hasta el momento eran sin cita previa, esto te permitía utilizarlos en cualquier momento. La restricción de aforo nos afecta directamente  en cómo ofrecemos los servicios, estos han pasado a ser con cita.

Hemos decidido que nosotros vamos a evitar, aunque lo permitan, las aglomeraciones en la sala de espera a las que estábais acostumbradas. Estamos trabajando para poder ofrecerte igualmente un servicio ágil. Nos comprometemos a trabajar nuestros tiempos, a gestionar nuestras agendas lo mejor posible para que puedas disfrutar de nuestros servicios con facilidad pero ante todo con con seguridad.

Precios: nuestros precios son democráticos, y no queremos que esta situación repercuta en ellos (como sabrás, tomar medidas higienizantes extraordinarias supone un coste adicional y destinar más tiempo al acondicionamiento de las cabinas), la única fórmula que hemos encontrado  por el momento es paquetizar nuestros servicios. Cuando digo paquetizar, por ejemplo en el caso de la depilación deberá ser completa y, para las depilaciones que no son completas, podrás complementar con otro servicio que necesites (hemos preparado opciones para que cuidarte continúe siendo tu mejor elección) . Agrupar servicios nos permite asumir todos los costes adicionales que se nos han sumado (desechables, productos de desinfección, tiempo…). Sabemos que no es el momento para subir precios, y nuestras acciones van a ir en esa dirección.

Como te escribía en el anterior post, en la medida que la situación vaya evolucionando, nuestros servicos también lo harán, pero lo que tenemos claro es que no abandonaremos nuestras medidas de seguridad.

Se está hablando mucho de nueva normalidad, y a mí personalmente me rechina. Es un tema personal, me suena a continuar más o menos igual. Prefiero hablar de nueva realidad donde tengo una oportunidad de hacer y ser mejor, desde un prisma más consciente, más social, más empático y más solidario.

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