El teletrabajo ha venido para quedarse, o por lo menos, vemos que el entorno digital va a tener un gran protagonismo en nuestro entorno laboral y social.

¿Te has planteado qué consecuencia para tu piel tiene estar rodeada de tanta pantalla?

Seguro que has oído hablar de la luz azul. Es la luz que emiten los móviles, ordenadores, tablets… y tiene efectos directos sobre nuestra piel.

Quiero hablarte de estos efectos y cómo contrarrestarlos.

Podemos notar la piel más seca, ya que la luz azul provoca una disminución de las acuaporinas y estas moléculas ayudan a la piel a mantenerse hidratada.

Entre un 15% y un 20 % del agua de nuestro organismo se encuentra en la piel. Este  porcentaje va disminuyendo con la edad, perdemos la capacidad para retenerla. Si a esto le sumamos todos los factores a los que sometemos a nuestra piel, está claro que la deshidratación nos afecta a todas independientemente de nuestro tipo de piel. Así que, una de mis recomendaciones es beber agua. Es obvio, pero a menudo no lo hacemos, en mi caso me cuesta la vida. Puedes buscar alternativas, como las infusiones. En verano me funciona la limonada casera, elige un edulcorante natural y con poquita cantidad es suficiente.

Incluye en tu rutina de cuidados hidratantes, tónicos con aloe, azahar, ácido hialurónico y agua termal para poder hidratarte en cualquier momento, incluso encima de tu maquillaje.

Una vez al mes puedes incluir en tu rutina una hidratación profunda, o acudir a nuestras cabinas.

Pérdida de elasticidad, daña las estructuras celulares y esto hace que la piel se envejezca más rápidamente, se está empezando a utilizar el término “digital aging”.

Incluye en tu rutina un serum reparador, tensor. Este último no lo incorpores si todavía no tienes líneas de expresión, utilizarlos antes de necesitarlos perderá su efectividad.

También puede inducir a las manchas, confirmado por parte del equipo. Es importante protegerse la piel aunque no salgas de casa, al igual que es importante tomar sol natural durante 10 minutos sin protección para captar la vitamina D. Evidentemente evitar esos 10 minutos en los meses de junio a agosto al medido día, por ejemplo. Es importantísimo  protegernos, pero también, que no tengamos déficit de vitamina D, la exposición ha de ser responsable

Y por último, tenemos estrés oxidativo. En menor medida que las luces del espectro ultravioleta, para paliar este efecto es importante aportar vitaminas a la piel.

En resumen, una rutina adecuada limpieza, tonificación, cuidado del contorno de ojos e hidratación, esta ha de ser la adecuada para cada tipo de piel y, no puede faltar la protección.

Aprovecha las herramientas que te ofrece la tecnología. Para iPhone te permite saber el tiempo que utilizas tu dispositivo móvil al día, además de la productividad de esas horas frente al smartphone. Instragram te permite programar el tiempo que queremos destinar a la red. Me asombra las horas que se nos van delante de los dispositivos, es importante saber gestionarlo, más o menos tiempo es relativo según el uso que le des.

Hasta el momento no hay ningún baremo que diga o analice en qué medida en cuánto tiempo la exposición a la luz visible puede dañar nuestra piel, estoy investigando sobre el tema. He encontrado protectores, filtros y pantallas acoplables a tu móvil o portátil que filtran los rayos azules, de este modo evitas que incidan sobre tu piel, en otro post te hablaré de ello, quiero cerciorarme de sus resultados.

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