Por dónde empezar…

Lo más importante es aprender a mirarte en el espejo, para reconocer lo que de verdad le favorece a tu piel. Presta atención si la ves más luminosa; resaltará la intensidad de color de tus labios, tus ojos se verán con más vida. Empieza poco a poco. Busca el maquillaje correcto, reemplaza partes de arriba y complementos en tus mejores colores.

Con el tiempo ya no necesitarás mirar tu paleta de colores, sabrás si es uno tus tonos estrella con solo acercarlo a tu cara.
Si necesitas ayuda extra, te encantará hacerte el test del color y, a mi, me encantará guiarte. Pregúntame.

Cuando descubres tu gama de colores consigues equilibrio en tu fondo de armario. Todas las prendas combinan entre si, todas tienen la misma base de pigmentación y la misma densidad de matiz.

Podrás combinar más y mejor. Asegúrate que cada una de tus prendas sea del color de tu paleta de colores, y si el corte realza tu figura y responde a tu estilo personal. En definitiva, asegúrate que te enamora la pieza y te sientes genial cuando la utilizas. Ten en cuenta que las prendas de colores lisos combinan más fácilmente que las estampadas.
Conocer tus colores te permite invertir en prendas de calidad y tener la seguridad de que te sentará bien siempre, te durarán más tiempo y conseguirás un armario más sostenible.

Cómo afecta el color a tu comunicación.
La psicología del color ha demostrado que reaccionamos inconscientemente ante este estímulo por diversas asociaciones que tienen relación con la naturaleza y los valores culturales. Además, cuando nos presentan a una persona, el color con el que viste tiene un impacto muy alto en el juicio de valor que hacemos. Usa tu gama de color para fomentar tu comunicación.

¿Te has preguntado alguna vez qué emoción esconde tu color preferido?

Los colores neutros: (beige, negro, azul marino…) transmiten equilibrio, formalidad sobretodo si los utilizamos de forma monocromática.

Azul: silencio, verdad, paz, tradición, confianza responsabilidad, el color de la lógica y la comunicación, solo tenemos que ver cantidad de redes sociales que lo utilizan. El azul infunde al deseo de consolidar unos cimientos fiables y estables sobre los que edificar nuestro camino.

Verde: es el color de la naturaleza y nos transmite valores ecológicos, tranquilidad, un color muy vinculado a la sanidad.

Amarillo: es el color del sol, lo relacionamos a conceptos positivos, juventud, vitalidad, creatividad. En las flores transmiten odio, en el teatro da mala suerte. En los reptiles el amarillo combinado con negro indica veneno.

Naranja: de la vitalidad, la transición, estados momentáneos lo vemos en el color de los intermitentes, gasolineras, autopistas. Color del otoño, paso al invierno, (del calor al frío). No es un color en que decoramos una mesa para cenar pero sí para comer. Lo asociamos con la moda retro, en marketing lo utilizan marcas que se quieran renovar.

Marrón: el color de la tierra. Entre las distintas tonalidades de marrones encontramos el chocolate, café, caoba o dorado, entre otros. Nos transmite vulgaridad, suciedad, tiene expresiones como “comerse el marrón”. En cambio como parte positiva, nos recuerda a la calidez de la madera, al chocolate.

Rojo:  uno de los más utilizados en marketing y publicidad. Es un color que capta y mantiene la atención, es el color del amor, es sensual, nos avisa del peligro, es el color del suspenso, forma parte de los colores navideños: verde = salud, rojo = amor  dorado = dinero.

Rosa: “estar como una rosa” siempre tiene una connotación positiva. Sugiere dulzura y empatía… En exceso puede llegar a ser empalagoso. Es un color ligado a las ilusiones es manso tierno, en cambio  el fucsia es más juvenil, rebelde, provocador.

Hace unos días publiqué otra entrada hablando de las ventajas de tener una paleta de color, ¿la leíste? Si quieres echarle una ojeada, pincha en el link y te llevo directamente. Clic aquí

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